Las etiquetas RFID y los lectores RFID son herramientas que ayudan a las empresas a rastrear artículos fácilmente. RFID significa Identificación por Radiofrecuencia. Una etiqueta RFID es un pequeño dispositivo que se fija a los productos y almacena información sobre ellos, como su nombre, precio y origen. Por otro lado, un lector RFID es un dispositivo que lee la información contenida en las etiquetas. Cuando el lector se acerca a una etiqueta, utiliza ondas de radio para obtener los datos sin necesidad de escanear códigos de barras ni introducirlos manualmente. Esto hace que la gestión de productos sea más rápida y sencilla para las empresas.
El uso de etiquetas y lectores RFID en el comercio al por mayor puede ser realmente útil. En primer lugar, aceleran mucho las revisiones de inventario. Imagínese un almacén con miles de artículos. En lugar de escanear cada uno individualmente, las empresas simplemente recorren las instalaciones con un lector RFID. El lector capta señales de muchas etiquetas simultáneamente. Esto ahorra tiempo y esfuerzo, de modo que los trabajadores pueden centrarse en otras tareas.